me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

domingo, mayo 31, 2009

domingo





martillar discreto y permanente en el centro del cráneo. Día soleado, pero atiborrado de un guayabo imaginario, muy similar al embarazo psicológico. Mejor sería uno psicotrópico.

Demasiadas metáforas, y aún así la mente no está satisfecha. Demasiadas ausencias materiales, rellenas de ideales que no alcanzan a acariciar los reales.

Envoltorios luminosos y llenos de colores, y cuando se abre la caja... Hubiera sido preferible incluso que la trajera Pandora. Así no habría que tragar todo ese conocimiento insípido y sin colores.

nos venden felicidad de contrabando, pero no alcanzan ni las orejas ni los talones a cubrir el costo.

Y a ese punto azul le podremos preguntar cuál es la maldita receta. Para abrir en el día, y cerrarse en la noche. Pero a la inversa. Sin convertirse en un encadenado, pues en su olor viaja por la atmosfera. Y se convierte en violeta...

1 comentario:

Malkavoran dijo...

hoy es tambien domingo. pero realmente, es sabado. aun falta mucho para el lunes. eso seria genial...