
martillar discreto y permanente en el centro del cráneo. Día soleado, pero atiborrado de un guayabo imaginario, muy similar al embarazo psicológico. Mejor sería uno psicotrópico.
Demasiadas metáforas, y aún así la mente no está satisfecha. Demasiadas ausencias materiales, rellenas de ideales que no alcanzan a acariciar los reales.
Envoltorios luminosos y llenos de colores, y cuando se abre la caja... Hubiera sido preferible incluso que la trajera Pandora. Así no habría que tragar todo ese conocimiento insípido y sin colores.
nos venden felicidad de contrabando, pero no alcanzan ni las orejas ni los talones a cubrir el costo.
Y a ese punto azul le podremos preguntar cuál es la maldita receta. Para abrir en el día, y cerrarse en la noche. Pero a la inversa. Sin convertirse en un encadenado, pues en su olor viaja por la atmosfera. Y se convierte en violeta...
1 comentario:
hoy es tambien domingo. pero realmente, es sabado. aun falta mucho para el lunes. eso seria genial...
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