me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

miércoles, junio 10, 2009

inspiración



el bolígrafo escupe ofensas contra quien escribir intenta.
La hoja siempre muestra el respaldo, indiferente al dolor de la mano, guiáda por el éxtasis y el anonadamiento...ya le han tatuado mil veces a sus antepasados las mismas palabras, en distinto orden.

Y nosotros no sabemos si llorar,reír, o menear la cabeza al leer.

1 comentario:

Pulchra Femina dijo...

¿Quién colocó mentira sobre el suelo
para las descansadas bienvenidas?
¿Para qué fe sin luz, ansias mullidas
arropan al dolor con terciopelo?