me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

lunes, junio 15, 2009

y de nuevo deglutar


A pesar de todo, no logaré tragarme la lengua para acabar con esto. Y mientras duermo sin saberlo, en una frase escondida o en algún recuerdo que no logro perder, volveré a ingerir un poco de esperanza.

Para vomitarla más tarde.

Y después volver a tragarla...

y de nuevo deglutar.

Y es este ciclo el que ya me impide comer, y me temo que de seguir así, ya nada va a lograr nutrirme

1 comentario:

Malkavoran dijo...

Tal vez comer asta el limite, y sellar la boca con hilo. o tal vez abtenerse de comer cualquier cosa, e igualmente sellar la boca con hilo. tambien podrias intentar hacer digetion, y que el recto se ocupe de lo que no sirve, mientras la sangre recoje lo que sirva, asi sea poco. se me ocurre que podria ser romantico pensar que nada entre, y nada sale igualmente. no se que hago despierto a esta hora.