me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

martes, junio 16, 2009

correcaminos

Una noche más, como todas, espero. Con palabras en la boca que destierro inmediatamente del instante por medio de una canción. De la repetición de palabras de sucios poetas, con mi propia sonrisa.

Ojos cansados. Ojeras socialmetne antiestéticas: Perfectas para mi rostro roto. Que cuando surge un poco de inseguridad ya no soy la mujer histérica y miedosa que pisotea las cucarachas con tacones inseguros. No.. simplemente un niño que solo con su inocencia, es capaz de divertirse de forma perversa aplastándolas con pies firmes y descalzos.

Vamos a jugar, que ya no callo por miedo sino por placer. Que en este instante el instante se olvida y el tiempo se va por la alcantarilla. Que voy a tomar prestados sin tu permiso tus ojos, para ver reflejados a mis deditos manoseando las cuerdas de la guitarra obscenamente. Que con carita inocente mando al mundo a comer mierda, y a hacerme barra por ello.

Que mis ingles están ansiosas por tus rasguños de polillas lacónicas. Que me quiero ahorcar en tu cabello y ahogar en tu carrera, atrazándote con disimulo la meta de a millas discretas. Alargándote el camino, para que dure un poco más.

1 comentario:

Malkavoran dijo...

una noche mas... un juego mas.