me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

martes, mayo 05, 2009

Mi peor enemigo

quién me impide soñar

Esta noche
he matado una mosca.
Es mucho más simple
de lo que parece...
Todo consiste
en apagar las luces.

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