me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

miércoles, mayo 13, 2009

etíl



Tu pensamiento:
No sé si alcance a aproximarse a lo mucho que me duele alucinarte.
Fumarme tus versos ausentes. Tus masturbaciones inconclusas.
No sé si te importe, pero en las noches dibujo tus caricias, y suplican mis lagrimales tus besos de maní y agua ardiente.
La remembranza me ata. Dicen que me hiere. No debí contártelo.
Y suspiro por tu semen ausente.
¿se te antoja cursi todo esto?
A mi ya no.
Y volverme un juguete. Uno repetitivo.
Todos los poetas tienen su lapso de debilidad.
No sé si sea poeta, pero igual fuiste mi instante de decadencia. De sublime decadencia.
¿se te antoja cursi todo esto?
Pues hoy a mí sí. Para qué hablarte de lo táctil. Mejor te canto en susurros lo agónico. Mejor me vuelvo un niño lacónico. Te hablaría de lo que no puedo ver, ni oír, ni tocar. Pero me harté de hacer diferenciaciones.

Y cuando me harte de llamarte a gritos, quizá te ignore susurrándote al oído.
A ver si me desnudas y violentas dulcemente.

1 comentario:

Ari dijo...

Será que somos muy cursis?
=) me gusta, tiene mucha fuerza.
me mueve la escritura, no se si por identidicación, o por el conocimiento del tema :S