me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.
sábado, mayo 03, 2008
negras
negras corrientes de su pensamiento se descordan por las lagrimas de sus ojos. Ojos antes vacíos, ahora llenos de confusión y de deleite. ¿A quien creerle?¿a su taciturna mirada y desesperados gritos?¿o a su fulminante sonrisa y dulce melodía?
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