
¿Que miras en el mar pequeño niño?
¿Por que ya no vienes con migo a jugar?
¿Acaso ves cosas que yo no puedo ver?
Ya no ríes con migo.
Ya no están nuestras huellas dibujadas en la arena.
¿Por que surcan ávidamente las lágrimas tu frió rostro?
Extraño oír tu alegre voz, balbuceando distraídamente nuestro himno, nuestra canción:
Danza, danza livianamente,
Mi pequeño barquito,
Guiado por la luz de la luna,
Y el cantar de las sirenas…
Acaso mi pequeño niño,
¿Haz visto al gran Poseidón?
¿Te ha asustado su gris barba, y su resplandeciente tridente?
¿O haz escuchado el canto de las sirenas,
Te haz sumergido en sus nostálgicas tonadas,
Te haz embelezado en la profundidad de sus voces hipnotizantes?
¿O acaso esperas la llegada de piratas?
Hermanito, hermanito mió,
Ya no haces más que sollozar.
Mueves nerviosamente tus piecesitos sobre el mar.
¿Es el reflejo de la luna tu nuevo compañero de juego?
¿Estas con migo enfadado hermanito?
Perdona… no volveré a coger tus barquitos de papel
Tómalos, están aquí en mi bolsillo
¿No los quieres?
…
Descuida,
Me quedare aquí sentada junto a ti
En este acantilado,
Escuchando el vaivén de las olas de tu mar.
Esperando a que zarpe nuevamente el brillo en tus ojos azabaches,
Y la sonrisa en tus labios carmín.
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