me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

sábado, mayo 03, 2008

Humillación. Es curioso cuando se pasa de la alegría, a la melancolía. Luego a la depresión, luego a la euforia y finalmente a la violencia.Pero se siente bien... correr por las venas la ira...aunque es algo inofensivo. Que solo dañará a quien la está sientiendo.

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