
El cosquilleo producido por una libélula al posarse en su mano, la despertó.Al intentas sonreír, se quebraron sus lagrimas cristalizadas por el gélido clima, cayendo sobre sus muslos.
Tomó una intensa bocanada de aire, para volver a sentirse “viva” tras su largo sueño. Sus labios ya morados, tiritaban al compás del castañeo de sus dientes, mientras sus ojos se asomaban al abrirse con esfuerzo y encontrar tan hermoso escenario.
La inmensa y oscura noche, era alegrada por el cortejo de las luciérnagas, que danzando en el tiempo, iluminaban la bruma… y todo este fastuoso espectáculo era reflejado en la laguna.
Sintió deseos infantiles de formar parte de tan hermosa obra, moviendo sus pies sumergidos en el agua; dibujando ondas que jugaban con el reflejo del mundo.Fue al mover sus piernas… al no sentir sus pies ni pantorrillas, pero en cambio un intenso dolor en las rodillas, cuando recordó de que obra había escapado…
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