me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

lunes, agosto 17, 2009

y ya.


por cuestiones de estética o de secretos sagrados, decidí llorar óleo. Golpear cuerdas y berrear crescendos. Sangrar versos y romper sintaxis.

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