A mi me bastan tus ojos amnéticos para verter algunos de mis instantes, mis secretos: A mí no me interesa. A mi me sangra es en las noches, y exahusta cuando al fin me acuesto, a mi me traquéa todo: desde la raíz del sacro hasta el alma que no sé si tenga, que pierdo a ratos, que se me clava como vil anzuelo en la retina cuando me llora la piel de pura y física excitación y se dopa mi cabeza.
Que a mí no se me ocurre qué precio colocarle al improvisado brillo intermitente de mis ojos añejos y primíparos. A mí no es que me falten las lágrimas, que me haya aumentado la fortaleza. A mí me consuela la lluvia diaria, piedra en el zapato de secadores y corbatas.
A mi me molesta que “el mundo sea así”. A mi me duele tener que defenderme en apariencias. A mí no me gusta entender y ya no ser conflictiva: hacer las cosas de manera correcta. A mí se me olvido qué decirte, se me escapó la palabra pícara e improvisada.
A mí el sol me tatuó un interrogante en el rostro. A mi la tarde me labró unas comillas en los talones.
A mí la noche me sembró unos puntos suspensivos en el ombligo, donde tenemos escondido el botón de…
24 abr
No hay comentarios:
Publicar un comentario