me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.
lunes, mayo 17, 2010
desconfiar de la blancura de los dientes, del hígado intacto
1 comentario:
jaja
me gusta la gente sin dientes.
XD
Publicar un comentario