me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

domingo, febrero 07, 2010

alergia

perdóname.
De verdad, lo siento: perdóname. no no es cierto... no lo siento por ahora, solo reacciono ante una necesidad que desconozco. Tengo sed.
Pero no importa: perdóname. Es que me cansé de ejercer mi trabajo. Trabajo que solo yo busco y por el que nadie me paga. Es que se me olvidó de qué color era mi pasión. No logro poner atención. Ni siquiera me concentro en espiarte.
De verdad, perdóname. Que yo te aseguro que por mí no hay ningún problema. Que yo no me enojo siempre y cuando seas capaz de ser un ser ramplón y malvado. Siempre y cuando tengas la valentía banal de tener la crueldad necesaria para con migo.

Discúlpame. En verdad, perdona que ya no te pueda masturbar. Pero es que se me entumecieron los dedicos. Ya sabes, de esperar y esperar respirando solo cuando parpadea el jazmín, me acabé enterrando los dedos en la nuca y quedaron impregnadicos de veneno. No lo siento. Porque los saqué y me lo inyecté después en el abdomen y empecé a gritar y gritar.

Lamento haber dejado de regarte. Que las telarañas cuelguen de tus pestañas, pero el grito se convirtió en alarido y el alarido en velocidad y de-tensión. Y de ahí quién me saca. No lo siento. no me lamento
aunque sabes qué sí me molesta?
Queyolluevadecolyflormesonríasequíadealcohol y flor

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