me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

sábado, enero 08, 2011

70%

Digo dios como digo cualquier vulgar grosería. Como diría cualquier mantra: significado ausente por mi decidida desidia. Mierda! Bastarda! Cabrones!!! Solo resonancia. Solo foniatría. Jamás signo “verdadero” Puta! (demasiada fuerza en aquellas palabras); dios en cambio es simple, insípido. Aguasal. Grosería solapada. Detesto las muchas caras que hablan de Dios. Yo digo dios mucho últimamente. Y digo dios como digo cualquier vulgar grosería. ¡Dios!! ¡que resaca tan hija de puta!

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