me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

sábado, noviembre 06, 2010

como si algo desapareciera, alguna vez, para siempre

extraño aquellas tardes. esas noches en el sanatorio que nunca existieron. ojalá siguiera sonando ésta melodía cuando yo cerrara los ojos.

como si algo desapareciera alguna vez para siempre.

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