me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

martes, marzo 10, 2009

entre escamas

las ganas de decir algo. órbitas perdídas y mi mano ya fría. suspendida. Sin cuerdas que la sostengan. Nada que pueda decir, todo lo que desearía lograr con palabrasque se enredan en la telaraña de mi garganta.

y pensar que solo somos espejos prestados donde Narciso ahogado no se rinde y pretende encontrar con en brillo de sus pupilas el punto de fuga opaco. Y finalmente nada dije... Ayer, mañana, Ahora ¿Para qué pedir la mano de un manco?

... como si los cocodrilos no lloráramos...

1 comentario:

Ari dijo...

Y dejar de lado la vereda de la puerta de atrás (8)

jeje orale, dejemos atrás la vereda!