
04-01-06
y ambos eramos colores,
yo el rojo de la sangre
y tú, el reflejo del cielo azul en el agua.
y los remolinos del olvido, acabaron por mezclarnos
y fuimos aquella mancha violeta sobre el lienzo.
esa mancha que no se pudo opacar.
por que fue una gota, arrojada con violencia.
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