En esta tarde soy profundamente buena: Esta tarde.
Anoche desperdicié toda mi maldad. Dos hematomas en mi carne, pueden dar fé de ello: fui exhaustivamente maliciosa.
En este instante solo queda quietud. En la quietud: la bondad. EN medio de la bondad, solo me siento a derretirme con los recuerdos de mis crímenes;
Escribo añorando la ausencia de discurso.
A find e cuentas… ¡qué mente tan romántica la mía!
No hay comentarios:
Publicar un comentario