me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

viernes, mayo 06, 2011

Días santos.

En esta tarde soy profundamente buena: Esta tarde.
Anoche desperdicié toda mi maldad. Dos hematomas en mi carne, pueden dar fé de ello: fui exhaustivamente maliciosa.

En este instante solo queda quietud. En la quietud: la bondad. EN medio de la bondad, solo me siento a derretirme con los recuerdos de mis crímenes;
Escribo añorando la ausencia de discurso.
A find e cuentas… ¡qué mente tan romántica la mía!

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