me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.
sábado, abril 02, 2011
va
Me gusta mi cuerpo en las mañanas. Vacío, después de la ducha. En el notiempo. Después de correr y recorrer tanto sin cambiar de lugar Empapada de agua. Empapada de sudor… qué más da. Vaciado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario