me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

viernes, junio 11, 2010

.

Solo pasa. O no. Solo se me epitafian las epifánicas grafías en la yuxtaposición de los cuellos.
Cuellos-pies.
Cuellos-piernas
Cuellos-labios
Cuellos-trapecios
Cuellos sacros
Cuellos-senos. Costillas
Sazonadas en arsénico racional
El dardo guiado
A la obscena mácula de mis pensamientos

No hay comentarios: