me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

sábado, abril 06, 2013

Disfonía

A medida que los días pasan, los espejos se revelan y se niegan rotundamente a reflejar. Pasan los días, los contornos tienden a borrarse, y los colores se mezclan de informe forma. Sin embargo, ante los ojos de los otros, parece estar totalmente definida. ¿Cómo es capaz la gente de recordar tan fácilmente los rostros y las cualidades de las personas? Clara, tranquila, enfocada. Como si finalmente respondiera a esta realidad inmediata. Está tranquila, sí. ¿Y qué? Ya no es una alcoholica, drogadicta irresponsable. Sí, y ¿qué? Ya no actúa como una niña de ocho años. Sí, ¿y qué? Al aceptar el papel de ser su propia madre, no tuvo en cuenta que se odiaría también en secreto. Porque al ser su propia madre, también sería su propia hija… pequeño detalle. Al sentir todo tan calmado busca debajo de la cama vestigios del caos de ayer. Intenta reciclar viejos cuentos, pinturas sin acabar, abre la boca para dar un grito, y ¿qué sale? Contornos, colores, preguntas, pataletas, etiles, guitarras desafinadas, cabezas rasuradas, telones, cayos, murmullos. Todo sin forma. Ya no reconoce su voz, Le falta su voz. Ya ni siquiera logra escribir, quiere pero no lo necesita. Ahora es ordenada. Ya no hace lo que no sabe. Y ahora sabe que no sabe sobre nada completo. Antes esperaba haciendo. Ahora espera para hacer. ¿no entiendes la magnitud del problema, cuando al abrir la boca e intentar cantar, solo sale un hilo desteñido de lo que solía ser una enorme y deslumbrante madera de preguntas, sensaciones y creencias?

1 comentario:

Malkavoran dijo...

Muerte, trasformación, renacimiento...