me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

lunes, noviembre 30, 2009

adivinanza

Me pregunto si aún sangra tu derecha
si se mueven tus dedos
si duermes de dolor

me pregunto si tu suavidad dactilar se ha ido.

si el aburrimiento no se condensa en el peso de tu diestra
si no se burla de tristeza e impotencia tu siniestra

tengo rabia de tu rostro contra la acera
del trueno sin resplandor de tus falanges
será morbo
será que me hizo volverme sal nuevamente el deseo de verte electrocutado de dolor
O quizás sea el ansia de odiar los setenta dedos que te tatuaron contra tu voluntad


Malditos bastardos
Malditos bastardos
¡Malditos bastardos!

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