me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

lunes, enero 26, 2009

bufón.


incontables horas de camino
pasa el monarca sentado
y muy tímida a su lado
la pequeña observa al vecino.

A ese aborrecible bufón
que también le hace pecar
pues de sus ardientes labios logra arrancar
las sonrisas de la perdición.

Camina cerrando los ojos
descalza por el balcón
susurrando la eterna canción
con que el bufón guía sus antojos.

El llanto que quiebra su belleza
lo provoca el burlón al desatar
los lazos que contenían el deseo de destrozar
las grandes mentiras de su alteza.

Y navegando en los pétalos de la podrida flor
se congela el agua en una bifurcación
y en la otra se precipita la desparición
y la pequeña no logra ya distinguir ningun color.

-Aquí nos encontramos,
ahora simplemente debes elejir
aquí mis engaños y yo te atrapamos
me pregunto que camino prefieres seguir

-Ese de la izquierda, demasiado blanco es
de sinceridad estoy empapada
y huellas dejarían mis pies

-No es un espejismo empinado
y de palabras acá no sabrás
solo viento helado encontrarás
es el Himalaya, del que tanto han hablado

-Y en ese hueco tan extraño
que a la derecha logro ver
hierba buena logro oler
entre ese sonido huraño.

-De un bufón has de desconfiar
mis palabras están llenas de maldad
no esperes encontrar en mi respuesta verdad
pues con un gran gusto llegaría a tu alma atrofiar.

- Y es este ser tan patético
lo menos artifical que voy a encontrar
me guió hasta el Shambhala, o hsata el nunca jamás.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Hermana esto es realmente, intuitivamente imaginario, me parece altamente recomendable a otros y usaré tu escrito.

Kiketalcristo

Perhaps dijo...

=3 este poema va dedicado a mi bufonístico hermano xD
Owó kike