me encanta marcarme la nuca con la gamba de la g hirviente. Hacerme fisuras con la jota en la clavícula y cavar hoyos en mis homoplatos con las eses. La gente buena no necesita poesía. Estoy siendo futilánime, por favor leerme de forma futilosa o fusilante. Gracias.

jueves, diciembre 25, 2008

bleh

No las soporto más. Mis malditas polillas siguen lacerando mis vísceras con sus antenas rotas y no puedo rehusar a esta vomitiva sensación. Solo intento mientras camino, ahogarlas con el humo del cigarrillo, que parece confundirse con el polvo de sus alas mancilladas.

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